Em Uma Outra Galaxia

Despertei-me assustada, sentindo que havia perdido a hora.
O despertador não tocou.
A luz do sol costumeira não penetrou através das estrias da janela, e senti que algo estranho havia acontecido.
Quiz mover meus braços e pernas…
¿Y Si Fuera Al Revés?
Veo al niño japonés afectado por radiaciones. Un soldado norteamericano quiso dejar testimonio. Se dedicó a fotografiar niños huérfanos que deambulaban hambrientos y sin rumbo. La foto es de octubre de 1945.
El niño está parado…
Vida
En la oscuridad de su celda, tapado con una manta deshilachada y sucia, se retorcía recordando su infame delito. Pero no sufría por lo que hizo, sufría por estar encerrado…
La Piedra Verde
Alumbraba, como viniendo de lejos. Fue el amor más grande que tuve en mi vida, de esos amores que no se destiñen con la primera lluvia, sino que por otros tantos inviernos y aún después de las heladas, siguen calentando.
Nadábamos juntos en medio del océano…
Vivir Es Un Verbo Agridulce
La vida es un camino inundado de opciones, dudas y encrucijadas.
La clave, dicen, es aprender a nadar entre ellas…
Autosabotaje.
Sonó como una mofa a un alma en pena.
Lágrimas de Gaviotas
Sonaba en la radio aquella voz aguardentosa de la banda EL TRI de México y se hacía paso entre silbidos, bocinas y conversaciones en la combi Volkswagen del año 62, que recorría la avenida Simón Bolívar…
Claudio César

La muerte de Claudio me impresionó mucho.
Hablé unos días antes de su muerte con él y lo sentí muy pesimista, muy decepcionado, muy enojado…
En mi recinto privado

En la habitación que habito hay dragones, brujas, laberintos, colores, tempestades, pinturas, paisajes, mares, bosques y animales. Cuando en ella estoy, abro los ojos y…
Mágica distracción
Tres de la tarde, treinta grados.
Por fin en casa.
Me libero de los tacos, la cartera, las joyas, la ropa y coloco todo sobre el sillón de la entrada.
Un duchazo, camisa fresca, moñita de bailarina de ballet y rumbo a…
La esposa, el marido y el celular
Dormitorio matrimonial, la esposa acostada en la cama ancha de dos plazas, esperando a su marido, casi a punto de dormirse.
Él entra en el cuarto, como un relámpago.
-¡Se me cayó el celular al inodoro!
