La número seis

Una cucheta húmeda y varias moscas revoloteando sobre manchas de residuo fecal y latas oxidadas, me dieron los buenos días otra vez. En los muros despintados yacían marcas de rasguños y huecos tapados con migas de pan ensangrentado…

La habitación de la despedida

Ni las paredes hubieran podido imaginar que serían testigos de lo que no suele ocurrir con frecuencia. Acostumbradas a suspiros de pasión o a disputas pasajeras entre la pareja…

Detrás de la puerta

Muchas son las gentes que miran mi rostro y mis brazos cocidos a cicatrices y no comprenden como he llegado a ser bachiller y boticario. Como experto en hierbas y en el arte de curar…

Meu canto predileto

Em 1967, apos permanencia de cinco meses no Ulpan Ben Yehuda em Natania, e a inesperada Guerra dos Seis dias, resolvimos nos estabelecer definitivamente em Israel, e como novos imigrantes, escolhemos o bairro “distante” de Zahala para morar.

El décimo círculo

En el infierno de Dante el décimo círculo es un salón VIP tan pequeño que pasa desapercibido, es para es para grandes conquistadores y lideres que lograron esparcir masivamente el mal en el mundo, que se reúnen a fumar, beber y platicar.
El salón conserva una temperatura idónea por su aire acondicionado. Tiene solo diez sillones de piel, mesas de madera y la pared…

Ansiedad

De niño no exteriorizaba mis inquietudes, por temor a dejar al descubierto mis carencias, estaba convencido de que eran graves.
Me agobiaba no saber los números del colectivo al que hay que ascender para llegar…

Canto a la esperanza

Se matan los hombres en las guerras
dejando solo al silencio entre vivos.
Las manos se elevan al cielo infinito,
en tanto Cupido, canta a las musas.
El mundo está solo por la violencia
mientras…

El cubículo de la carcasa que habito

El cubículo de la carcasa que habito está en la cúspide. Desde allí tengo
la mejor vista que puedo tener desde una altura de un metro y ochenta centímetros.
Allí paso dos tercios de mi tiempo consiente. Desde allí…

El rincón

Alejandra es la hija menor de los dos hermanos de la familia Torrealba. Recuerdo cuando llegaron al edificio, siendo Alejandra muy chica. Les puse el apodo de «La familia Corazón» porque…