No nací para abanderada

Sé que en cada casa se cuecen habas, ha sido y es tema ineludible con mis amigas a lo largo de nuestra vida adulta. Cada uno carga su joroba. Yo he sido fruto de las contradicciones de la educación que recibí: por un lado una casa intelectual, un celo feroz por el conocimiento y la duda, por la curiosidad y el saber; y luego viene mi padre…

Un poco más

Era una de esas parejas desparejas, Demián en sus veinte largos y Hannah en sus cincuenta y tantos.
Se querían y satisfacían mutuamente. Encontraron el equilibrio que les permitió mantener esa relación durante cinco años, hasta que…

¿Fue locura?

El policía miraba a la mujer que tenía delante con escepticismo y sorpresa, ella no dejaba de repetir que era culpable.
-Puede pedir un abogado -le repitió por décima vez- o el estado le impondrá uno de oficio,
-No hace falta, le contestó ella con seguridad y hasta desparpajo. Yo lo maté, no hay nada más que decir, y volvió a ensimismarse…

La ciudad que amo nunca fue mía

Soy la judía errante.
Todas son mías y, aún, ninguna, mi amor es efímero, rodante, redundante.
Torno hoy hacia la ciudad oriental, rastreo sus mercados, ansío las voces
altas y crispadas de sus fuertes varones, a los que todavía no llegó el mensaje posmoderno del transgénero.

Cambios

Di la espalda un día, pensando si sería para siempre. Mi juventud ligada a ella se revelaba. No podía despedirme con ese presagio de no volver. Sería incluso ridículo considerarlo, después de compartir durante veintidós años…

Canto a la libertad

Un largo sendero recorrió mi pueblo, desde el antiguo Egipto, a través del árido desierto y dejando atrás…

NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA

Esa mañana entumecida en Bogotá, cuando aún duermen los perezosos y los rayos del sol todavía esconden su calor, mi marido me convocó a su oficina, mientras en otra contigua…

Paso

Paso de estragos digitales,
de mañas tóxicas visuales,
de pulgares alzados, erectos, excitados,
de imágenes manipuladas…

¿Y el chivito?

Cada vez que Arnón se calzaba la pistola en la cintura, Carmit le hacía la misma pregunta. ¿Para qué demonios llevás esa porquería?

Balada para Lev

Lev arrastra su carrito por los pasillos vacíos. Es una hermosa mañana de sábado soleado y la luz invade por las enormes paredes-ventanales a las salas gigantescas y en un sonado silencio. Durante la semana…