Milonga
¿Quién o qué nuevo destino le espera a la casa donde me criaron mis yayos? Yo, Milena Vargas, firmando dentro de diez días la escritura de venta de un pedazo de vida. ¿En qué estaría pensando cuando acepté la reserva de ese comprador extranjero? Si no tuviera que vender… Apreté fuerte las llaves dentro de mi mano izquierda como si en ello me fuera la felicidad…
Aroma de Amor
Más de uno pregunta por mi historia, cómo fue que nos conocimos… y generalmente comentan luego: “Hombre… ¡qué notable, que cosa maravillosa!”…
El mail que no salió
Tengo miedo que sea hoy el momento de reencontrarnos. No quisiera que fuese así, de improviso, sin tiempo de prepararnos.
En realidad, nunca fijamos ni fecha, ni hora ni lugar. Pero, en forma tácita, quedamos convencidos que esto pasaría. Inexorablemente.
Yo sé que nunca te gustaron las despedidas…
Ése, que nunca se olvida.
-Hay uno allá atrás que no te saca los ojos de encima.
-¿A quién le hablás? – le pregunté a Sofia, mientras terminaba de hacer mi último esquema en Método Monge que nos habían enseñado en la clase.
-A vos, tarada, nunca te das cuenta que los tipos te miran, siempre pensando que sos la más fea.
-Mirá lo gorda que soy…
El concurso
En el mundo hay cientos de conflictos bélicos-religiosos, pero por distintas causas el árabe-israelí siempre salta a la palestra. El mundo se divide entre los indiferentes al conflicto, los que lo recrudecen y los que tratan de apaciguarlo…
Decorreram 60 anos
Ao entrar na cozinha, para preparar o cafe da manhã fui surprendida.
Sobre a mesa muito bem arrumada, com “louça de festa”, um lindo arranjo de flores, com os dizeres: ”Nossa vida em comum é como este bouquet, um mar de rosas”…
La última canción desesperada
El amor es un suspiro de los dioses.
Tan sagrado como el silencio.
Si lo llamas por su nombre…
De este lado del río
Levantó la cabeza al cielo y le pareció perderse en aquella inmensidad bermellón de la tarde. Debían ser cerca de las siete y el sol no cesaba. La explanada por la que caminaba remedaba un horno de piedra bajo sus pasos. Echó una mirada hacia atrás y vio…
El calor de Israel
Cuando uno nace en un país tropical como Venezuela, donde no existen cuatro estaciones sino una eterna primavera, pensar en cambios de temporada es cuestión de…
Pesadilla de una noche de verano
El primer beso fue lo mejor que le di a Helena, allí en medio de la sala de reuniones, con toda la gerencia de la empresa esperando afuera. En ese momento, pude sentir que la excitó mi valor. Me acarició la cabeza y se entregó con un beso francés húmedo, franco, sensual, que…
