Ricardo Lapin publicó su libro «Gris y Blanco» en Amazon.

Una historia verídica, increíble pero real, de una familia judía- una madre con sus 9 hijos e hijas- atrapada en la Segunda Guerra Mundial. La infancia en la guerra vivenciada por una niña judía polaca que huye con su familia de las tropas nazis a la Unión Soviética…

Celada de reina en el ajedrez de la Vida

Padre fue quien marcó mi formación y mi conducta. Siempre fue un soberbio tramposo: a mi madre la engañaba con prolijidad y decoro, porque los escándalos manchan la vida privada y no hay cosa peor que estar en boca ajena como una broma, con maldad y desprecio…

In God we trust

Jakob se dio cuenta desde chico que Dios no existía. Fue criado en una casa judía religiosa en Jerusalén, donde había muchas carencias. Comenzó a trabajar como mesero y en un supermercado y saboreó el placer de ganar dinero…

Y DE REPENTE OCURRIÓ…

Abordamos el avión con destino a Bogotá. La salida, fue programada desde Cartagena, ciudad colonial reconocida mundialmente por su belleza e historia señorial. Asistimos al festival de cine…

Graciela

Dos gatos, jugando en la vidriera de un comercio derribaron el maniquí de una niña. Vestida con uniforme escolar, de pollera azul tableada y suéter del mismo color, completaban su atuendo, medias blancas largas hasta la rodilla…

CUANDO EL SOL NO SALE PARA TODOS

Hoy voy a permitirme narrar un caso que no está relacionado con los pacientes, sino conmigo mismo: yo me siento parte integrante del Centro de Rehabilitación…

Fuera del tiempo

Tengo que cuidarme de no hacer ningún ruido. Toser o estornudar sería sinónimo de auto condena. Quisiera recordar cómo brilla el sol sobre mi cara, cómo una gota de lluvia resbala sobre mi piel. Tengo el aire vetado y la vida en proceso de poder respirar…

Como viene …

La noticia corrió por la villa como reguero de pólvora.
— ¡El Maxi se ganó el loto! ¡Una montaña de billetes! — gritaban vecinas y vecinos, entusiasmados con la posibilidad de recibir una ayuda del afortunado…

En el boliche de Shlomo

En el boliche de Shlomo había un rejunte de gente de los sectores más dispares. Los más asiduos eran unos jubilados que mientras jugaban al shes-besh (backgamon) discutían acaloradamente como debía manejarse el gobierno…