El Estuche
No hay mas liberación que comerse un helado sin cargos de conciencia. Vaya usted y explíquele a un religioso (judío) que usted no siente el menor remordimiento cuando se esta comiendo unos ricos camarones, o que unos trocitos de tocino en cualquier salsa mejoran 100% la sazón. Sin embargo, comerme un helado de tres bolas en un cono es catalizar el apocalipsis…
La Libertad que Perdimos
La normalidad cotidiana genera una ilusión de control virtual.
Cuando la nueva “normalidad” se nos presente, tal vez estaremos muy cerca de ser esclavos. Ya perdimos nuestra libertad, encerrados por tiempo indeterminado. El hermano mayor nos vigila, no permiten reuniones ni conciertos, los abrazos y besos son imaginarios. Decretan imposiciones por “un bien común” sabiendo que somos espectadores pasivos en estado de shock.
En un futuro cercano…
Abel Katz

Autor mexicano, que reside en Israel. Webmaster de La Colmena.
El Vestido de Compromiso
Sarita vive sola a dos casas de mi apartamento. Puedo observarla desde la ventana cuando sube a su terraza con la colada. No tuvo hijos, y siempre fue tan cariñosa con los niños que…
Gems

Al jugar Gems, el antecesor de Candy Crush, me di cuenta que había un equilibrio perfecto, en el que se acomodaban perpetuamente las gemas para poder volver a alinear 3 o más. Me fascinó percibir que la ley de probabilidades en este juego era la prueba de la existencia del Dios de Spinoza. Un Dios que está en toda la naturaleza y las reglas del universo. Un universo con sentido de bondad, en el que casi siempre se alinean las cosas para continuar jugando.
Programé una copia de este juego y me di cuenta que…
Revelaciones
Cathy querida: Con mis últimas fuerzas, con los contados latidos que aún rasguean exhaustos el pulso débil de mi corazón, escribo esas líneas. Es imperioso revelarte algo, antes que finalice nuestra relación sobre la tierra…
¿Qué prefiere contar, Contador?
Semanas antes de terminar el último año de la primaria, la Señorita Alcira nos preguntó:— ¿Ya eligieron su escuela secundaria? Con mis doce años recién cumplidos, contesté muy seguro de mí mismo:— Voy a ir al Comercial. Yo quiero ser Contador. La expresión de mi querida maestra hubiera inspirado varios años antes a Gary Brooker a […]
Hambre de Abrazos
La una se refugió en los brazos de la otra. Sólo el silencio supo interpretar el lenguaje de ese rodeo que acercó sus corazones, latiendo como adolescentes otra vez.
M ã o s
Mãos, simplesmente… mãos.
Mãos captadas no primeiro olhar.
Mãos efémeras, pequenas, quase transparentes. Mãos que agarraram o peito, sugaram o leite materno…
De la noche a la mañana, cinco niños
Cuando niña, tenía fascinación por esas historias familiares que puedes escuchar una y otra vez, que incluso las identificas con frases propias…
