Visitas: 154
2 0
Tiempo de lectura:45 Segundos

Por Ricardo Lapin

¡Qué maravilla las olas rugientes del invierno! Y no hay como ver el mar en tormenta, bajo la lluvia y los relámpagos, para calmar el volcán que llevo dentro. El frío muerde la carne, los huesos, penetra a través de la arena mojada. La piel tiembla en fracasado intento de calor. Demasiado dolor y pena, no aguanto el desprecio de mi padre, la indiferencia de mi madre. No soy lo que esperaban, lo lamento. Pero aunque adolescente no soy tonto, ni un tacho de basura: lo pagarán con dolor. Cuando ustedes encuentren esta nota, quizás ya me habrán encontrado acurrucado en la playa, azulado. Lo he planificado y practicado: el frío insensibiliza, adormece, calma las heridas del despecho y el reproche sin fin.

Dirán “hipotermia”. Pero no, no es el frío de esta noche invernal lo que me ha matado, sino el frío de sus corazones.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
100 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
100%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

2 thoughts on “El frío purifica

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *