Miedo en un ascensor

Subí a un ascensor bastante amplio, como para albergar a mucha gente, en un edificio de varios pisos, en el centro de Tel Aviv.

Cuando empezó a sonar la sirena, una señora que pintaba canas y arrugas en su rostro tropezó y alcancé a tomarla por su brazo derecho…

La función vespertina

Los jueves son, generalmente, días especiales, casi una rutina.
Mi amigo Salaj y yo nos reunimos en el porche de mi casa, frente a la frontera con el Líbano.
Todo listo.
El menú de hoy: pechugas de pollo al horno, camarones salteados, papas fritas…

Dependiendo del semáforo

«No es que no quiera verte, es que no sé cuándo podré hacerlo».
Eso fue lo que me dijo Marta al preguntarle cuándo podríamos encontrarnos. La llamé sentada en un banco frente a la playa de Tel Aviv, sujetando el sombrero…

El partisano del refugio

En marzo del 2026, inscribí a mi hijo en el campamento de baloncesto que se realizó en las instalaciones del YMCA en Jerusalén. Estábamos por entrar al edificio cuando sonó la alarma. Tomé al chico por la mano, jalándolo hacia el refugio. Con el rabillo del ojo…

Un mundo sin guerras

Soy Sofía del país de prodigios.
Traer hijos al mundo, un placer.
La esperanza viste sonrisas.
Afuera los temores.
Silenciadas las alarmas.
Reanúdense juegos y risas.
Parques infantiles repletos…

Frambuesas entre tormentas

Un relato del budismo zen cuenta:
Un monje corría por el bosque, perseguido por un tigre.
Al llegar al borde de un precipicio,
no tuvo más remedio…

La libertad en un refugio

Refugio compartido y en él, un matrimonio con cuatro hijos y dos canes pequeños.
La otra familia, de edad dorada y con un cuidador. Al sonar la alarma, todos bajan corriendo al refugio subterráneo. Los ancianos…

Madres que escriben en la guerra

Laura y Beatriz son dos amigas a las que unió la afición por la escritura. El amor por las letras les permitió conocerse en una comunidad de autores en castellano que residen en Israel, específicamente, en el Instituto Cervantes de Tel Aviv…

Leonidas de Contienda

Silbidos de sirenas,
Eco de explosiones cercanas y lejanas,
una mano amiga sobre mi regazo,
tras un susurro apresurado,
que ha despertado a los hombres de la casa,
cuya rutina diaria sique constante, a pesar de la nocturna.
Bombones escondidos de Leonidas,