LIBERTAD

Siento vivir amurallado,
no puedo huir, adonde quiera.
Yo conozco
el sendero por el cual llegaría a ser libre.
Si, lo imagino ilusionado…
O BAU DE ISTAMBUL

Minha mãe se chamava Esther e naquela casa cheia de vozes e risadas, não havia dúvida de que era uma rainha. Como a Esther da festa de Purim, tinha firmeza no olhar e doçura nas mãos. Meu pai, Rafael, comerciante audaz, extraía mica das minas de Minas Gerais, e dela tirava o sustento e a dignidade com que criou seus sete filhos…
Las propiedades secretas de las plantas

Para Raquel, la madre de David, las plantas eran otro miembro de la familia, e incluso más. Ellas tenían significados subliminales o energéticos que nadie más de la casa poseía. Además de ser decorativas, las trataba…
Amor a la Naturaleza

Amado:
anhelo enviarte una carta de amor, pero en vista de que a ti te he escrito tantas y llenas de pasión, hoy deseo mandarle una a la Naturaleza: una verdadera misiva de entrega. Te invito a que lo hagamos juntos a dos voces y dos corazones. Se reforzará el mensaje…
Florecerán las rosas

Florecerán las rosas,
perfumaran los nardos
los campos peregrinos
cuando estés a mi lado.
Cantarán mil canciones
los mirlos y las fuentes
cuando llegue el momento
que a mí regreses…
Toda rava árboles

Caían los primeros rayos de sol del mes de febrero en la tierra de leche y miel.
La lluvia había ayudado a que los ríos cobraran vida, al igual que los paisajes lucieran como los de una pintura con sus diferentes tonalidades de verde.
Hoy era su día especial, el día…
Na próxima vida

Na próxima reencarnação
quero ser uma oliveira
crescer devagar
entre centenas de outras
no sul da Itália
onde o tempo anda descalço…
Tu Bishvat

Media hora antes de que empezara la ceremonia de Tu Bishvat, Moshe Geyer pasó el control de seguridad con una pistola plástica…
PROMESAS

En un lugar salpicado de azucenas, con un manantial de aguas límpidas, casi violetas,
donde peces naranjas se desplacen sinuosos entre perlas marinas que te ofrendaré…
construiremos una morada feliz -prometió mi amado-.
Mis ojos sonrieron.
– ¿Y un lugar así… existe? -dudé-.
-Mañana te lo mostraré –aseguró-.
Por la noche, plantó azucenas en flor en nuestro jardín. Echó piedras índigo y ostras verdaderas
al fondo de nuestro estanque y liberó en sus aguas carassius exóticos, casi fosforescentes.
El día que volvieron todos

El día que devolvieron a todos los secuestrados y los cuerpos de las víctimas, el país entero se llenó de una alegría que no cabía en las calles. Nadie había visto algo igual desde hacía generaciones.
Ese día, organizamos una gran fiesta. No una fiesta cualquiera
