Gems

Al jugar Gems, el antecesor de Candy Crush, me di cuenta que había un equilibrio perfecto, en el que se acomodaban perpetuamente las gemas para poder volver a alinear 3 o más. Me fascinó percibir que la ley de probabilidades en este juego era la prueba de la existencia del Dios de Spinoza. Un Dios que está en toda la naturaleza y las reglas del universo. Un universo con sentido de bondad, en el que casi siempre se alinean las cosas para continuar jugando.
Programé una copia de este juego y me di cuenta que…
No lavo cubiertos
Es la vida de una muchacha mexicana que emigró a Estados Unidos con la idea de estudiar una carrera y se quedo estancada trabajando como sirvienta.
