Según el premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk (2006)
ser escritor «significa detenerse en las heridas ocultas que llevamos en nuestro interior, de cuya existencia tenemos una ligera idea. Descubrirlas y conocerlas pacientemente, sacarlas a la luz y convertir esas heridas y sufrimientos en una parte de nuestra escritura y nuestra personalidad que abrazamos conscientemente.

Ese autor, que trata de crear un mundo encerrado en una habitación durante años, está demostrando -lo sepa o no-
una profunda confianza en el ser humano, que le hace sentir
que todos los seres humanos se parecen, que los demás tienen heridas parecidas y que por eso lo comprenderán. Toda la verdadera literatura se basa -asegura Pamuk- en esa confianza infantil y optimista de que la gente se parece».

************
Querido Autor: Si en lugar de tratar de olvidar las heridas, logras volver atrás y situarte en un hecho difícil que sucedió hace años, habrás recorrido un gran trecho en relación a la creación literaria.
La idea es apresar un dolor pasado en lugar de borrarlo. Lo que nos duele y lastima es algo universal, que el lector comprenderá y por lo que sentirá identificación.

Te sitúas en el episodio, lo reconoces despacio y luego lo describes en la piel de otro personaje, condimentándolo con ingredientes de ficción… ¿te animas?